Después de ver esto, harás caso al letrero de “no alimentar a los animales”

Seguramente te parecerá una tontería el letrero que colocan en los parques de “no alimentar a los animales”, pero tiene una razón de ser bastante importante y no puede ser ignorado.


Suele ser una actividad tranquilizadora estar en un parque, descansando frente a los estanques de los patos que nadan y hacen sus característicos “cuak”. Se están comunicando entre ellos, no quiere decir que te estén pidiendo comida, pero igual tú piensas que eso hacen y tomas tu bolsita de pan y arrojas unas cuantas migajas a los patitos que están alrededor. Lanzas más cuando los patos, que ven la comida fácil, comienzan a rodearte.

Parece una actividad común, algo que hace todo el mundo, y hasta parece ecológica, pues involucra animales y contextos verdes. Es una actividad que hacen también los niños, quienes son incitados por sus padres, a quienes les parece divertido enseñarlos a hacer algo que no deben, que es muy contraproducente para la naturaleza. Y es que no por nada los letreros de “no alimente a los animales” están en los parques y reservorios naturales.

Hay una razón…

El pan, específicamente, es una comida comúnmente ingerida por los seres humanos. Pero esto no quiere decir que para los animales sea tan nutritivo como lo es para nosotros; al contrario, puede resultarles un veneno.

“Para los animales el pan no es tan nutritivo como para nosotros, al contrario puede resultarles un veneno”

El olor del pan es atractivo para los patos y al obtenerlo de forma tan sencilla (como una dádiva de una persona), se acostumbran a él, aunque sea imposible que estén conscientes de que este alimento y comestibles similares, como galletas y tortas, tienen proteínas y carbohidratos que ellos no pueden metabolizar. Estos alteran su desarrollo natural y los condenan a sufrir de un mal conocido como “Alas de ángel”.

Esta enfermedad hace que sus alas se mal formen, levantándose de sus cuerpos en lugar de estar en su estado normal de reposo. Por lo general les impide volar y, de igual manera, atrofia sus métodos de reproducción y búsqueda de alimentos por sí mismos.

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Foto: vía Wikimedia

Los datos numéricos

Existe una cifra alarmante de seis millones de patos que son alimentados con pan sólo en el Reino Unido, lo que nos hace pensar que en el resto del mundo este mal pudiera estarse extendiendo y modificando de forma peligrosa los ecosistemas.

Richard Bennett, Supervisor Medioambiental de Canal and River Trust, explicó que en relación a la salud de las criaturas salvajes, ésta no es la única situación común que se da: “No importaría si se alimentaran los patos en un ambiente limpio y con nutrientes como los arroyos de montañas, pero lo más probable es que las personas lo hagan en pueblos y ciudades”.

Daños colaterales

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Foto: Wikimedia

Además del daño a los patos, lanzar comida al agua de los estanques provoca la proliferación de algas y bacterias que le añaden toxicidad, además de la aparición de plagas. “La comida no consumida también puede causar cambios en la composición química y bacteriológica del agua, lo que aumenta el riesgo de enfermedad aviar”, dijo un portavoz de Animales del Gobierno y de la Agencia de Sanidad Vegetal.

El problema seguirá existiendo y siendo un típico comportamiento de los seres humanos hasta que no se difunda bien la información necesaria. Alterar de esta manera tan arbitraria los ecosistemas naturales también puede ser contraproducente para nosotros en tanto que altera toda la cadena alimenticia, lo que pudiera a la larga generar extinciones en masa.

Referencias:

Foto de cabecera: Mone_11 | Instagram

Con información de:

UPSOCL

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