Estas son las cosas asquerosas que te satisfacen en secreto

A las demás personas les dices que te dan mucho asco estas cosas, pero por dentro estás sintiendo una satisfacción tremenda.


Muchos dicen que el cuerpo humano es precioso y perfecto, a mi parecer es un poco asqueroso. A veces nos salen unas cosas, ya sean fluidos o qué sé yo que de verdad dan asco, o al menos eso le hacemos creer a los demás. ¿No les pasa que hay algo que forma parte de ustedes y de su cuerpo pero por cultura no está bien que te cause placer sino que debería parecerte asqueroso?

Bueno, a mi sí, y justo de esos casos es que voy a hablar a continuación, y como sé que yo no soy ningún ser especial y mágico, seguramente a ti te sucede lo mismo. ¿Estás preparado para acertar con la cabeza y con mucha vergüenza aceptar que efectivamente estas cosas te resultan bastante satisfactorias? Bien, ¡vamos a comenzar!

Mirar los puntos negros

Lo normal es que todos nos estresemos por tener esos molestos puntos negros que hacen lucir a nuestra nariz como si fuese una fresa, al menos eso es lo que le dices a los demás, pero por dentro tu corazón llora de felicidad al saber que te han salido puntos negros porque sólo significa una cosa: vas a poder quitártelos con la mascarilla negra que hace que se queden pegados en el papel. Para ti, ver ese papel lleno de grasa proveniente de tu nariz es más placentero de lo que debería.

Estripar un grano

Foto: BuzzFeed

No debemos estripar un grano por ninguna razón, no es para nada conveniente porque pueden dejarnos unas marcas fuertes en la piel, pero vamos, ¿a quién engañas? Se siente demasiado bien hacerlo. Al principio cuando te nace el grano y aún no tiene boca es un real problema, pero cuando finalmente ha madurado y le ves la punta blanca, llega tu momento de felicidad: estriparlo. Hay veces que es tan pero tan grande que sale un líquido parecido a una lava de volcán. Ahorita tal vez estés arrugando la cara al leer esto, pero yo te conozco, lo disfrutas.

Sacudirte la nariz

El primer indicativo de que tenemos gripe son esos molestos mocos que dominan nuestra vida por un par de días. Lo más interesante de todo es ver el proceso de los mocos a lo largo del desarrollo de la gripe, primero son transparentes y muy líquidos, luego blancos y con un poco más de espesor y al final son verdes fosforescentes bastante espesos. Tú dices que no, pero en secreto te encanta revisar el paño con el que te limpiaste y chequear tus mocos. Típico que cuando contienen sangre ya estás pensando que tienes una enfermedad terminal.

Limpiarte los oídos y observar

Foto: BuzzFeed

Cuando vas a un otorrinolaringólogo lo primero que te va a decir es que los oídos debes limpiarlos de lunes a lunes con los codos, es decir, no limpiarlos nunca. Nuestros oídos necesitan de la cera para poder protegerse de objetos extraños o insectos. Algunas personas sí son conscientes y no se los limpian, pero otros parecen unos obsesivos compulsivos y no pueden vivir sin un hisopo en la mano. Cuando pasas mucho tiempo sin limpiarlos y finalmente lo haces, ver que el hisopo salió lleno de cera te provoca un mini orgasmo visual.

Quitarte un sucio de los dientes

¿Para qué utilizar el hilo dental cuando puedes hacer uso de las manos que Dios y tu mamá te regalaron? La satisfacción que se siente cuando logras quitarte una comida que tenías atorada en los dientes desde los años 1600 es increíble, y luego decidir si te vas a comer lo que agarraste o si lo vas a botar es cuestión de actitud y requiere de muchas agallas.

Divertirte con la mugre de las uñas

Foto: BuzzFeed

Yo no soy mucho de utilizar las uñas largas porque siento que me inutilizan para hacer cualquier actividad, sobre todo si uno está cocinando, pues quedan residuos de comida en las uñas. Con respecto a la suciedad pues sucede lo mismo. El deber ser es que uno se lave las manos y con un palillo quites la suciedad de tus uñas, pero no, eso es muy complicado para ti y además nada divertido. Cuando nadie te está viendo, te la quitas tu mismo ya sea utilizando las otras uñas o los dientes y disfrutas mucho ver que tenías ahí.

Mirar el retrete

Si eres una persona normal, por supuesto que te quedas viendo fijamente al retrete o inodoro una vez que terminas de hacer el número dos. Esto no está necesariamente mal, pues los doctores recomiendan ver nuestras heces para evitar así que algo no ande bien en nuestros adentros y nosotros no sepamos. Pero un momento, una cosa es ver rápidamente y otra es contemplar. Ahí te vas a encontrar tú, parado al frente del retrete sintiéndote orgulloso por haber desechado de tu cuerpo “eso” que está ahí.

Sentir tu suciedad

Foto: BuzzFeed

No importa lo mucho que te bañes, por alguna razón nuestro cuerpo mantiene una ligera capa de suciedad que nos encanta tocar. Empezar a frotarse con las manos en alguna parte de tu cuerpo y ver que comienzan a aparecer esas “cositas” que parecen escamas de plastilina es lo mejor, sabes que es suciedad, pero te encanta sentirla, es como hacerte una exfoliación con tus propias manos.

Quitarse las lagañas

Luego de una noche larga de un sueño delicioso, quitarte esas lagañas secas y duras que cubren tus ojos y que a veces hacen que se queden pegadas en tus pestañas es todo un momento valioso para ti. De hecho, tanto así que te parece bastante decepcionante cuando te despiertas y tienes los ojos limpios, es como: “¿WTF? ¿A dónde se fueron mis lagañas? ¿Con qué me voy a divertir ahora?”

Referencias:

Foto de cabecera: MP3 Ringtone

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