Existen personas que no pueden oler ni saborear

¿Te imaginas cómo sería la vida sin poder, por ejemplo, saborear una deliciosa comida, o dulce postre, o no darte cuenta de ningún olor por muy intenso que éste sea?


Cuando tenemos gripe, el abundante moco en nuestras fosas nasales inhibe el sentido del olfato y el sentido del gusto,

el abundante moco en nuestras fosas nasales inhibe el sentido del olfato y el sentido del gusto

pues ambos están directamente relacionados. De modo que sabemos cómo se siente no tener estos dos sentidos, al menos hasta que estemos curados.
Aunque parezca un poco descabellado, existen personas que sufren de diversos trastornos de sabor y olor, tantas, que se puede considerar un problema global, incluso epidémico. Solamente en los Estados Unidos hay de diez a quince millones de ciudadanos que sufren de estos trastornos o de trastornos afines que afectan también a estos dos sentidos:

¿Cómo se les llama a estos trastornos?

En este sentido, las tres enfermedades más comunes son la hiposmia, que es la reducida capacidad para oler; la parosmia, que es la incapacidad para percibir los olores naturales; y la anosmia, que es la pérdida total del olfato. Hay nombre similares de enfermedades relacionadas directamente con el sentido del gusto.

Aunque usualmente es considerado por los médicos como un mal menor, puede ser bastante riesgoso pues estos dos sentidos cumplen funciones que son necesarias para darnos seguridad, por ejemplo, detectar olores tóxicos para alejarnos de lo que sea que los produce o cortar su flujo, detectar olores y sabores de comida en mal estado para no consumirla o de comida o cosas que se están quemando para evitar incendios.
El que los médicos no tomen en serio estos trastornos se debe en gran parte a que aún no se conoce una cura y no existe un tratamiento claro para paliar sus efectos

aún no se conoce una cura y no existe un tratamiento claro para paliar sus efectos

Provienen por lo general de defectos en el sistema nervioso (de nacimiento o producidos por lesiones posteriormente sufridas), el cual controla los sentidos interpretando los estímulos externos que se reciben a través de esto, aunque también provienen de causas como el tabaquismo y la drogadicción por vía nasales y exposición a químicos con alto grado de toxicidad.

Referencias:Foto de cabecera: Pixabay
DeMedicina

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