Si pensabas que el futuro de la comida ya había llegado, este post es para ti

¿Cómo será la comida en el futuro? ¿Será igual que la de ahora? ¿Sabrá mejor? ¿Cómo se cultivará?


Albert Fisser ha estacionado su coche de propulsión iónica frente a un puesto de hamburguesas, porque no hay nada mejor que calentar el cuerpo con grasas saturadas para que soporte los embates de esta ola de frío que se ha producido a finales del 2040. Recuerda entonces que en sus libros de historia del colegio, las hamburguesas eran distintas, no como las de ahora que han sido fabricadas en tubos de ensayo.

Producción de comida en Marte

Foto: NASA | vía Wikimedia.commons

En la cocina hay un artefacto de última generación, una impresora 3D de precisión nanométrica, que introduce a toda máquina los componentes necesarios para unos ravioli rellenos de hongos que una pareja amorosa en la mesa contigua a la de Albert ordenó. Al mismo tiempo, el chef elabora una salsa de hierbas frescas que ha tomado de un huerto vertical hidropónico que está en el muro del fondo de la cocina. La hamburguesa no tarda más de un par de minutos en salir y Albert la come no sin antes hacerle la respectiva fotografía para colocarla en una aplicación móvil que le indica que está apunto de ingerir más de cuatrocientas cincuenta calorías.

El futuro está a la vuelta de la esquina

A pesar de lo futurista que pueda parecer la escena, muchas de las cosas que aparecen en ella ya existen, como la hamburguesa in vitro. Ya se logró fabricar una pieza de carne picada en un laboratorio, un proceso que costó doscientos cincuenta mil euros, eso sin mencionar todo el esfuerzo intelectual que supuso para los investigadores de la Universidad de Maastricht (Holanda), quienes emplearon células madre de vacuno para esta hazaña.

Ya se logró fabricar una pieza de carne picada en un laboratorio

El profesor de Fisiología Vascular, Mark Post, fue el líder del experimento. Colocó las células madre en un caldo de cultivo lleno de antibióticos para evitar la contaminación, y éstas se degradaron en fibras musculares una vez empezaron el proceso de división celular. Así colocó el primer cimiento de una industria alimentaria que puede que crezca mucho en un tiempo no tan lejano.

Hamburguesa para llevar

Foto: vía Pexels

Esta hamburguesa química fue degustada por catadores culinarios en Londres, lo cuales corroboraron que, por sus características biológicas similares a las de una carne natural, su sabor era igual. Lo que dicen los científicos es que la solución para garantizar la alimentación de los nueve mil millones de habitantes que tendremos para el 2050 será, obligatoriamente, a través del sistema de producción in vitro, pues es imposible compensar tal demanda alimentaria criando ganado en los espacios de tierra que nos quedan.

La alimentación de los nueve mil millones de habitantes que tendremos para el 2050 será, obligatoriamente, a través del sistema de producción in vitro

Si el pronóstico se cumple, dentro de una treintena de años, la mayoría de los seres humanos tendremos un huerto vertical en nuestras casas para abastecernos a nosotros mismos de hierbas, frutas y verduras. Y es que pareciera que todo apunta a una disminución del impacto sobre la actividad agrícola en el medio ambiente, haciendo que las tareas del campo se adapten a las metrópolis urbanas. Esto fue sugerido por Dickson Despommier, profesor de la Universidad neoyorquina de Columbia, en el año 1999. De acuerdo con él, todas estas plantas serían hidropónicas, lo que permitiría ahorrar agua y suelo cultivable.

Grandes proyectos

La firma Plantagon tiene planeado construir un huerto vertical en la ciudad sueca de Linköping, el cual tendrá forma de cono. Se ha previsto que éste no invada el suelo urbano y que reduzca costos en la producción de bienes alimenticios y transporte de los mismos a los puntos de ventas, lo que se haría de modo más amigable con el ambiente, reciclando agua, residuos y combustibles.

Hamburguesa sola

Foto: vía Pexels

Podemos decir que, en el plano alimentario, también la biotecnología será un de las protagonistas en el futuro. Eduardo Blumwald, biólogo de la Universidad de California en Davis, cree que los cultivos transgénicos solucionarán el problema de la ocupación de grandes espacios para la agricultura, espacios que en la actualidad absorben grandes cantidades de agroquímicos entre herbicidas y pesticidas.

Otro de los retos para el futuro es conseguir que la biotecnología haga que las plantas sean más eficientes, es decir, que enfermen menos, que den más frutos, que sean más resistentes a las plagas y que requieran menos recursos para ser producidas, todo esto incluso en suelos que sean fértiles. Además, la biotecnología permite crear alimentos nuevos, como cereales con betacarotenos y zanahorias con calcio para suplir los déficits vitamínicos.
Consecuencias del cambio climático

Plato de frutas con mariposas

Foto: Omar Bárcena | vía Flickr

Si el cambio climático no se detiene, puede que ni alimentos que hoy vemos tan básicos como el chocolate, el café y los cacahuetes, estén en los anaqueles de los supermercados para un futuro no muy lejano, por eso, en ese sentido, las nuevas eras tienen que venir con perspectivas de cambio en cuanto al método de producción de los alimentos, haciendo más sostenible su producción. Además, puede que el futuro haga que occidente varíe su dieta e incluya el consumo de algas e incluso de insectos, los cuales son ricos en proteínas.

El futuro de los chefs

Ahora, debemos tomar en cuenta que las labores como la del chef también se pueden automatizar. Existen modelos de robochefs llamados Motoman SDA-10, que son androides con dos grandes espátulas en sus extremidades para elaborar el okonomiyaki, una comida nipona hecha a la plancha y que tiene una base de masa muy parecida a la pizza italiana.

La biotecnología será un de las protagonistas en el futuro

Por otra parte, en un laboratorio de Lausana (Suiza) desarrollaron el robot “Chief Cook”, que hace las mejores tortillas de jamón y queso gruyer, de acuerdo con lo que dicen sus creadores. Además, sólo le basta con “ver” a un nuevo chef crear una receta para aprenderla y reproducirla automáticamente. Aunque es posible que los robochefs sólo sirvan para combinar ingredientes y no para crear platos, pues ya allí se necesitaría inteligencia artificial.

Impresoras 3D

Al ser tan preciso, el sistema de impresión 3D permitiría personalizar los platos para cada comensal con el objetivo de, por ejemplo, evitarles componentes que les produzcan alergias o que les puedan causar algún daño en particular, como el trigo para los celíacos, el azúcar para los diabéticos y el sodio para los hipertensos.

Impresora 3D imprimiendo

Foto: Medialab Prado | vía Flickr

Habría capacidad de hacer almuerzos específicos para cada valor nutricional, por ejemplo, bajos en calorías para controlar el peso si se trata de una persona obesa o hipercalóricos para atletas que requieran hipertrofia muscular como los fisiculturistas. La alta gastronomía también se verá beneficiada con esto porque las impresiones 3D también podrán variar la forma y los colores de los alimentos, dando prácticamente un lienzo en blanco para la creatividad de los cocineros.

Los platos y cubiertos con los que se van a ingerir los alimentos también podrían ser creados con impresión 3D si se logra que los cabezales de las impresoras tengan una precisión mucho más milimétrica, lo que podría hacer de la experiencia de comer algo muy personalizado.

La nanotecnología

La nanotecnología también cumpliría un papel muy importante en la industria alimentaria del futuro, serviría más que todo para la elaboración de contenedores que desvíen las bacterias que degradan la comida para así conservar los alimentos por muchísimo tiempo, a diferencia de como es hoy.

Varios investigadores españoles trabajan en un proyecto llamado Sensopack para desarrollar un indicador colorimétrico en envases que modificarían su color cada vez que un alimento dentro de ellos se vaya deteriorando.
Además, científicos trabajan en comida con nano-cristales de sal para dar sabor (aumentando la superficie de contacto del cloruro sódico con las papilas gustativas) pero con un bajo contenido general de sodio, lo cual sería perfecto para la gente que no puede comer sal.

Nanoorganismos

Foto: Ben Wagner | vía Flickr

El futuro de la comida vendrá en unos cuantos años, pero desde ya se está trabajando en él. ¿Qué opinas de todas estas innovaciones?

Referencias:

Imagen de cabecera: vía Pexels

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