Kendall + Pepsi, una combinación que no trajo buenos resultados, entérate por qué

Cuando las grandes marcas hacen publicidad, deben cuidarse mucho más que las marcas pequeñas, o el resultado puede ser explosivo, y no precisamente en el buen sentido.


Pepsi lanzó recientemente un nuevo comercial protagonizado por una de las hijas menores del clan Kardashian, Kendall Jenner, que ha salido entre recientes alborotos políticos en todo el mundo. En el anuncio se puede ver a la modelo abandonando una sesión de fotos para unirse a una protesta, que finaliza con ella regalándole una lata de Pepsi a un policía.

Esto trajo consigo controversias al ser puesto en paralelo con asuntos que están sucediendo en la actualidad relacionados con la brutalidad de las policías al momento de reprender manifestaciones públicas; inclusive, las críticas rayaron un poco en el clasismo cuando se criticó de forma burlesca la imagen de una Kendall, rica y blanca, entregando una Pepsi a un policía.

Pepsi ha declinado ante la presión de los usuarios en las redes sociales que criticaron el comercial y ha decidido retirar el anuncio de su canal oficial de YouTube. Además de eso, ha publicado el siguiente comunicado:

Pepsi estaba tratando de proyectar un mensaje global de unidad, paz y comprensión. Claramente perdimos la línea, y nos disculpamos por ello. No teníamos la intención de alivianar ningún problema serio. Estamos eliminando el contenido y deteniendo cualquier implementación adicional de éste. También nos disculpamos por poner a Kendall Jenner en esta situación”.

A simple vista, el anuncio parece girar en torno a un “mensaje de paz”, sin embargo, una disección un poco más profunda nos lleva a entender por qué ha disgustado al público, sobre todo a quienes viven en países donde constantemente se ven estos enfrentamientos entre la policía y los manifestantes: estamos hablando de que Pepsi realizó el anuncio sin utilizar un conocimiento de causa. Y aquí vale hacer una pregunta:

¿De verdad veríamos a una chica como Kendall Jenner en una manifestación pública (por muy simbólica que sea la escena en la que se retira la peluca para parecer “más del pueblo”) y de verdad es tan fácil marcar un alto al fuego con un anti-motín como se ve en el anuncio (por muy símbolo que pueda parecer el hecho de regalarle una Pepsi)?

Sinceramente no. Quizás, si el anuncio hubiese sido lanzado en otro momento, hubiese pasado desapercibido. Pero en un momento como el que se vive en la actualidad, con protestas en todos lados por las intervenciones brutales del Estado, parece un anuncio tonto, “fresa”, en el peor sentido de la palabra. De ahí el que haya sido ampliamente criticado por trivializar las manifestaciones encaminadas a abordar causas sociales importantes.

Además, otra cosa muy criticada fue la idea de que la “paz” viniera del lado de los manifestantes. Más allá del hecho de entablar una relación cordial entre ambos bandos, que fue la intención original de Pepsi, la gente lo interpretó como que los enfrentamientos no ocurrirían si los manifestantes fueran más amables con las autoridades, cosa realmente bochornosa para una persona que en este momento pueda estarse manifestando contra el racismo en Estados Unidos o contra la falta de libertades sociales en Venezuela (por poner dos ejemplos representativos), y todo esto ante la represión brutal y muchas veces abusadora de los cuerpos de seguridad pública.

Entre las personas que criticaron el anuncio estuvo Bernice King, quien twitteó una foto de su padre, el líder de los derechos civiles, Martin Luther King, siendo confrontado por un oficial de policía en una marcha de protesta. El texto que acompaña a la foto dice: “Si tan solo papá hubiese sabido del poder de #Pepsi”.

Inicialmente, la marca se mantuvo a raya en cuanto a la reacción del público. Uno de sus portavoces oficiales dijo a Teen Vogue que: “La creatividad muestra un momento de unidad y un punto en el que convergen múltiples argumentos en el anuncio final, muestra a varios grupos de personas abrazando un momento espontáneo, mostrando el grito de la campaña de Pepsi Live For Now y en una exploración de lo que realmente significa vivir una vida sin límites, sin filtro y desinhibida”.

También dieron una declaración a People en la que dijeron que “éste es un anuncio global que refleja a personas de diferentes estilos de vida que se unen en un espíritu de armonía, y creemos que es un mensaje importante para transmitir”.

Pero, evidentemente, la gente captó otra cosa. Y no sería la primera vez que Pepsi se equivoca en una de sus campañas de publicidad convencional. Recordemos el caso del refresco Mountain Dew, cuyo comercial de 2013 tuvo que ser sacado de circulación por ser tildado de racista y de promover la violencia de género:

En el comercial se podía ver a una mujer que debía identificar a su agresor entre varios sospechosos, todos negros y entre los cuales estaba una cabra (la supuesta verdadera culpable). El comercial, aparte de racista, tenía un humor bastante tonto que resultó ser desagradable y le dio muy mala reputación al producto.

¿Es que acaso Pepsi no ha aprendido de publicidad en los casi 150 años que tiene en el mercado, o hace estas cosas a propósito para que el nombre de su marca esté en boca de todos? Déjanos tus impresiones en la caja de comentarios.

Referencias:

Imagen de cabecera: Captura de pantalla | vía YouTube.

Con información de:

Elle | Independent.

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