La guía para leer los clásicos de la literatura

Los clásicos son aquellos libros que deben estar en tu lista de lecturas. Debemos gozar de esas obras que cambiaron el rumbo de la literatura. Si leerlas te da un poco de miedo o te parece trabajoso, esta guía es perfecta para ti.


Un clásico es un libro que la gente elogia pero no lee

“Un clásico es un libro que la gente elogia pero no lee” dijo Mark Twain.

Y puede que tenga la razón, distintos son los factores por los que las personas no leen los clásicos de la literatura, como que les tienen miedo, la solemnidad que caracteriza estos libros los hace parecer inalcanzables, la dificultad que podría representar los desanima, y muchas excusas más.

En fin, no solemos leer clásicos como “deberíamos”.

A continuación conseguirás una pequeña guía que te ayudará a leer los clásicos de la literatura de una forma más fácil, partiendo desde tus ambiciones y objetivos de lectura.

Haz una lista

Realiza una lista en la que seleccionarás esos títulos que llaman tu atención. La conformación de esa lista puede estar basada en tu criterio o en otras listas que puedes conseguir en Internet. Puedes enfocarte en una rama específica de clásicos como: clásicos griegos, clásicos de ciencia ficción, clásicos latinos, clásicos de culto, los que sean de tu preferencia; “clásico” no significa antiguo o aburrido, sólo debes seguir tu intuición y gustos. A partir de los clásicos que vayas leyendo, llegarás a otros.

Piensa en los clásicos que te han gustado

Si ya cuentas con experiencia lectora y tienes cierto gusto por características literarias específicas como narrativas con muchos personajes, las descripciones detalladas, conversaciones extensas o acciones constantes; puedes partir desde allí para escoger los clásicos que leerás (pero ojo, no temas experimentar). No sólo pienses en características específicas, piensa en autores, los escritores de tu preferencia tienen sus autores favoritos que los han influenciado. Es muy probable que disfrutes los libros de aquel autor que ha inspirado y marcado la forma de escribir de tu escritor favorito.

Fija objetivos

No se trata de leer por obligación, de hecho no hay nada peor que hacerlo de este modo. Para evitar esta sensación, fija metas en tu lectura como leer el Quijote en 5 meses, leer las novelas y relatos de Sherlock Holmes en 4 meses, leer las novelas de Virginia Woolf en un año, entre otras metas que puedes fijarte según lo que vayas leyendo. Al leer algunos libros debes tener presente que fueron escritos en épocas muy diferentes a la nuestra, cuando Dostoyevski escribió Crimen y Castigo no había todo lo que tenemos ahora, el entretenimiento era distinto y las personas leían para entretenerse la mayoría del tiempo. Nos hemos convertido en personas que abandonan inmediatamente cualquier cosa que nos aburra un poco sin darle una oportunidad. Una vez Borges dijo: “Si un libro los aburre, dejenlo”, y sí, sin duda tenemos el derecho de hacerlo, pero tampoco hay que ser extremistas y hacerlo inmediatamente.

Sé paciente contigo mismo

Conozco y entiendo esa sensación de querer leer todo eso que tienes en mente antes de navidad o de año nuevo, o leer un montón de libros en tus vacaciones de verano. Pero hay que ser realistas, a veces esto se puede complicar un poco, leer no es un hábito al que te acostumbras rápidamente, es como correr, debes hacerlo gradualmente y mientras más persistente seas, más fácil y rápido será leer libros complicados. También recuerda que la lectura es uno de lo hábitos más difíciles de mantener, así que haz lo posible por no perder la costumbre de leer al menos unos treinta minutos al día.

Conoce los distintos libros a tu disposición

Antes de comprar cualquier libro clásico, explora un poco las ediciones que puedes tener. Hay ediciones que son un poco menos sencillas de leer que otras, esto se debe a distintas cosas, la letra, el formato, la traducción, las notas a pie de página, etc. Consigue una buena edición que sea de tu agrado y así la lectura se facilitará mucho más.

Si por más que intentas no te gusta, déjalo

Investigaste, fijaste metas, conseguiste el libro adecuado, comenzaste a leerlo, le diste más de una oportunidad, pero nada que te gusta. Puede suceder que el libro no te gusta, te aburre, no te atrapa, si es el caso, déjalo, no pasa nada grave. Hay libros que simplemente no son para ti o no son los adecuados para la etapa por la que estás pasando. Tal vez más adelante lo retomes y la lectura sea mucho más gratificante.

Comparte

Si hay algo que te puede motivar mucho a continuar leyendo ese clásico que se te está haciendo tan complicado, es compartir tu lectura con otros, comentando lo que has ido descubriendo, o hablar sobre el libro con alguien que ya lo haya leído. Esto te motivará a seguir leyéndolo. A pesar de parecer una actividad solitaria, una vez empiezas a leer descubres cómo puede colocarte en el centro de una comunidad o ligarte con otras personas.

Así que no temas, toma esos clásicos en tus manos y disfrútalos. Las recompensas que recibirás serán muy gratificantes.

Referencias:

Foto de portada: Pexels

Con información de:

pijamasurf

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