¿Miedo a que el apocalipsis borre todo rastro de nosotros? Ya no temas más

La civilización avanza a paso de vencedores. El futuro es cada vez más impresionante por la cuestiones que trae consigo, pero qué pasaría si todo eso de pronto se acabara por culpa de la arrogancia de unos pocos. ¿Se extinguirían todos nuestros logros?


5 de abril de 2017. No todas las perspectivas para el futuro de la humanidad son buenas, de hecho, se teme que próximamente pueda haber un conflicto armado de escalada global o que fenómenos naturales puedan acabar con nosotros en un santiamén. Es por eso que algunas fundaciones y empresas privadas, en conjunto con el gobierno de Noruega, han recopilado una colección de todos los cultivos alimenticios conocidos por el hombre y los han incrustados cerca de 1.000 metros por debajo de la superficie terrestre, en las montañas heladas de Svalbard.

Este arsenal de semillas es conocido como el Global Seed Vault, y recientemente se acaba de inaugurar otro centro parecido a su lado.

Foto: vía Flickr.

Una compañía noruega llamada Piql (se pronuncia “pickle”) anunció recientemente que está construyendo el Archivo Ártico Mundial. La colección es como la Bóveda de Semillas pero, en lugar de conservar alimentos, sólo conserva datos digitales, principalmente documentos históricos y culturales. Millones de páginas de registros, libros, cartas, manuscritos y películas encontrarán protección en los archivos de la “Biblioteca del día del juicio final”, como se le ha llamado, la cual se inauguró oficialmente el pasado lunes, 27 de marzo de 2017.

El fundador de Piql, Rune Bjerkestrand, asegura que la compañía está almacenando todos esos datos en bobinas especiales, que convierten las letras en códigos QR y en lenguaje computarizado de unos y ceros. Estos códigos son invulnerables ante la piratería, ya que están como “tallados en piedra”, dijo Bjerkestrand, y se requeriría ir directamente a la fuente para poder consultarlos.

Un clima frío y seco es ideal para preservar los discos duros

Los clientes que deseen utilizar los archivos pueden enviar una solicitud a Piql para almacenar sus propios documentos. Una vez que los datos se alojen, el cliente sólo puede recuperarlos pidiendo de nuevo al personal de Piql desenterrar manualmente los discos duros, antes de cargarlos en línea.

Piql cree que su tecnología puede conservar una película durante al menos 1.000 años, aunque la idea es que pueda durar técnicamente para siempre. El archivo vivirá en un pozo de minas dentro del archipiélago de Svalbard, el asentamiento humano más septentrional del mundo, donde el permafrost mantiene las temperaturas en un perenne estado de congelación.

Bjerkestrand dice que un clima frío y seco es ideal para preservar los discos duros. Además, otro beneficio es que la montaña se encuentra en una zona desmilitarizada; incluso si sucediese un apocalipsis o una guerra global amenaza el futuro de la humanidad, por lo menos los carretes de Piql (y los almacenes de semillas vecinos) seguirían a salvo para que los pocos sobrevivientes que queden en el planeta o quizás una raza inteligente futura o extraterrestre puedan hallarlos.

Foto: vía Flickr.

Increíble, ¿no te parece? Mientras unos están empeñados en bombardearse mutuamente, hay otros preocupados por el futuro de la humanidad. Eso estimula de nuevo nuestras esperanzas.

Referencias:

Imagen de cabecera: vía Flickr.

Con información de:

Clarín | Informe 21.

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