¿Trabajas en exceso? ¡Cuidado! Podrías padecer del síndrome Burnout

Las extensas jornadas laborales, las cargas de trabajo y los horarios inflexibles son causantes de este mal, pero otros factores también pueden aumentar el riesgo de padecerlo.


Si sientes que tu cuerpo denota un estado de completa fatiga física y mental o que tu cabeza está a punto de estallar de tanto trabajar, ¡cuidado! Podrías estar padeciendo del síndrome Burnout, es un padecimiento causado por el estrés excesivo y prolongado que es capaz de perjudicar nuestro rendimiento físico, mental y las relaciones personales.

Origen del Síndrome

Este síndrome fue descubierto en 1960 por H.B Bradley. Él utilizó el término para referirse al extraño e inusual comportamiento de algunos oficiales de policías que trabajaban con delincuentes juveniles. Para ese entonces esta patología era conocida como “Staff Burnout”.

Foto: pixabay

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Luego, para 1970, Herbert Freudenberge abordó en profundidad este padecimiento y le concedió el nombre de “Burnout”, atribuyendo el término al campo de la psicología laboral. Herbert laboraba como voluntario en una clínica para drogadictos de New York y allí pudo notar cómo algunos compañeros después de largo tiempo de trabajo en ese lugar presentaban notables signos de fatiga, cansancio, falta de motivación, ansiedad y depresión.

Entrando en los años 80, las psicólogas norteamericanas C. Maslach y S. Jackson lo definieron como “un síndrome de cansancio emocional, despersonalización y una menor realización personal que se da en aquellos individuos que trabajan en contacto con clientes y usuarios” (vía Estrés laboral).

Suele confundirse con el estrés laboral, sin embargo durante el padecimiento los síntomas se agudizan, atribuyéndose a él diversas causas, entre éstas las siguientes:

1. Trabajos con mayor necesidad de organización:

Existen algunos empleos en los cuales se exige mayor responsabilidad o requieren mayor trámites de documentos, éstos sin duda incrementan la posibilidad de padecer este problema ya que las tareas muchas veces se vuelven rutinarias, tediosas y hasta contrarreloj. Aquí el tiempo no pareciera ser suficiente para organizar y agendar todo lo que se requiere para tener en orden la labor solicitada.

2. Las expectativas externas del individuo:

Esto suele suceder cuando las personas no sólo cumplen sus metas en el trabajo por destacar dentro de su área laboral, sino también por alcanzar las expectativas de familiares y amigos. Esto supone mayor presión en el individuo y puede llevarlo a padecer de estrés, frustración, apatía, tristeza y como consecuencia de esto se desencadena este síndrome de Burnout.

3. Características personales:

Ciertamente no existe un patrón que hace a una persona más propensa de sufrir esta patología, sin embargo algunos rasgos, como tener baja autoestima, ser inseguro, pesimista o conformista pueden llevarla a padecer de fatiga o depresión al tener que enfrentarse a situaciones que le estresan y perturban.

4. Exceso de responsabilidad:

La mayoría de los cargos presidenciales o de gerencia suelen demandar mayor responsabilidad y ello fácilmente puede desencadenar un alto nivel de estrés, porque en esos cargos un simple error puede ser fatal y esto sin duda genera mayores nervios y ansiedad en el individuo que asume este tipo de puestos.

5. Extensas jornadas laborales:

Las personas que laboran un tiempo de jornada de trabajo completo pueden sentirse más agotados física y mentalmente. Es más común cuando los horarios laborales comprenden las 10 o 12 horas diarias. En este caso las personas pueden sentirse abrumadas, sin energía y sin ganas de asistir diariamente a su puesto laboral, lo que a la larga produce gran estrés y puede llevarla a padecer este síndrome.

6. Tediosos trabajos:

Existen trabajos en los cuales siempre se ejerce una misma rutina, esto además de aburrir al individuo, puede llevarlo a sentirse sin motivación para hacer bien las cosas, en estos casos no es raro entonces que, a la larga, síntomas como frustración y estrés hagan presencia, lo que al tiempo se traduce en el síndrome de Burnout.

Foto: Pexels

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Tipos de síndrome de Burnout:

Este síndrome está dividido en dos tipos:

  1. Burnout activo: en este caso el empleado mantiene una conducta asertiva.
  2. Burnout pasivo: en este tipo de Burnout, el empleado presenta sentimientos de apatía y desmotivación.

¿Cuáles son las consecuencias?

Tanto a nivel físico y mental se pueden desarrollar síntomas que afectan al individuo, entre éstos:

A nivel físico:

  • Manifestaciones en el sistema locomotor: como consecuencia de las tensiones generadas debido al estrés laboral y las contracturas musculares es normal la aparición de dolores.
  • Alteraciones en el patrón del sueño: el insomnio suele estar presente con frecuencia en quienes padecen este problema. Es común que no puedan conciliar el sueño o tengan sueños perturbadores.
  • Abuso del alcohol: las personas que lo padecen pueden refugiarse en el alcohol u otras sustancias perjudiciales para calmar su nivel de estrés.
Foto: Pixabay

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  • Otros problemas de salud: también podrían presentarse problemas cardiovasculares, dolores de cabeza, afecciones en la piel, gastrointestinales, mareos, problemas en el sistema inmunológico, las alteraciones sexuales o en el apetito.

A nivel emocional:

  • Agotamiento mental y falta de energía: el desgaste mental y físico que produce esta patología provoca que el individuo sienta menor resistencia al estrés, lo que le lleva a no hacer frente a situaciones que generan mayor grado de estrés, así como también a que su rendimiento decaiga.
  • Estado de ánimo cambiante: es frecuente que las personas con el síndrome de Burnout se sientan de mal humor todo el tiempo, y eso los lleva a disminuir la capacidad de sus funciones y afectar las relaciones con sus compañeros de trabajos y personas ajenas al campo laboral.

Ante la presencia del síndrome se recomienda:

  • Establecer prioridades: es importante que comuniques a tu supervisor lo que te afecta en el trabajo o qué se puede cambiar para agilizar y mejorar el desempeño. También es recomendable que establezcas prioridades sobre las tareas encomendadas y optes por realizar en primer lugar las de mayor importancia.
  • Solicite apoyo: busca el apoyo de familiares o compañeros de trabajo para expresar tu preocupación o tensión por la carga de trabajo.
  • Realice ejercicios: una de las mejores formas de lidiar con el estrés es realizando ejercicios, y si los ejecutas al aire libre será mucho más beneficioso. También puede ser útil hacer actividades que sean de tu agrado, siempre que el tiempo te lo permita.

Si sientes que presentas este síndrome no desestimes la posibilidad de buscar un tratamiento adecuado, ya que de no hacerlo tu salud puede verse afectada.

Referencias:

Imagen de cabecera: Foto: pexels

Con información de:

Mejor con salud | Estrés laboral | Dmedicina.

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